El pasado 10 de julio el Instituto Aragones de Gestión Ambiental (INAGA) aprobó la Autorización Ambiental Integrada del Centro de Datos que la empresa Amazón Web Services pretende instalar en La Cartuja Baja.

Con fecha 23 de diciembre de 2024 se comunica al Ayuntamiento de Zaragoza, por parte del Gobierno de Aragón, la aprobación inicial de Plan de Interés General (PIGA). La comunicación se recibe en el Servicio de Ordenación y Gestión Urbanística del Ayuntamiento de Zaragoza el 17 de enero de 2025 y se solicita emitir el informe correspondiente a la mayor brevedad posible y con anterioridad al 28 de enero de 2025 que es cuando finaliza el plazo.

Una vez más, como ya viene siendo habitual, los vecinos del barrio rural de La Cartuja Baja nos enteramos, por una noticia en prensa, de la instalación de una nueva empresa en nuestro término municipal.

Además, y también mediante una noticia en la prensa, leemos con estupor las declaraciones de Paula Bueno de Vicente, responsable de Políticas Publicas para Infraestructura en AWS España y Portugal, que dice:

“Amazon tiene previsto invertir 30 millones de euros hasta 2035 en programas para la comunidad aragonesa, centrados en educación, sostenibilidad y desarrollo local. Estamos abriendo nuevas vías de colaboración con entidades educativas y asociaciones vecinales ya que Aragón es parte esencial de nuestro presente y de nuestro futuro, queremos ser buenos vecinos.

Cuando comenzamos a operar aquí a finales de 2022 nos propusimos que nuestra presencia hiciera la vida un poco mejor a quienes nos rodean, y eso solo se consigue escuchando las distintas necesidades. Precisamente de esa escucha nace nuestro compromiso medioambiental”.

Los vecinos de La Cartuja nada saben de todas estas intenciones. Los vecinos de La Cartuja observan impotentes como se ocupa y modifica su entorno sin recibir nada a cambio. El centralismo imperante y la falta de sensibilidad hacia las personas que habitamos el territorio se pone de manifiesto, una vez más, desde la supremacía de las administraciones superiores.

Incertidumbre ciudadana, inquietud por parte de las empresas instaladas en los polígonos industriales colindantes y preocupación por parte de los colectivos medioambientalistas es la respuesta a esta falta de información.

De inicio, lo más sorprendente del proyecto es que propone instalarse en un suelo rústico no urbanizable, de 128Has en el Acampo del Marqués, considerado de especial protección del ecosistema natural estepario, de especial protección de vaguadas y barrancos  y suelo no urbanizable de especial protección del ecosistema productivo en vales y donde, hasta no hace mucho tiempo, en las inmediaciones, existía una finca de producción de aceite en ecológico, de un gran valor medioambiental, que fue sustituida por una macro instalación de placas fotovoltaicas.

Un suelo que va a requerir ser urbanizado, con nuevos viales de acceso, red de fibra óptica, suministro eléctrico de alta tensión, suministro de agua potable y no potable y nuevos conductos de evacuación de aguas residuales y pluviales a pesar de que en el entorno de La Cartuja existen polígonos con suelo industrial suficiente y urbanizado para albergar nuevos proyectos, como son el Polígono Empresarium y el PTR.

Todo esto, que de por sí ya consideramos grave y que carece de una adecuada planificación, debe enmarcarse y sumarse a los problemas que se han producido en cuanto a inundaciones en polígonos próximos a La Cartuja como consecuencia de la deficiente solución a la evacuación de aguas pluviales de cierta intensidad. Problemas, por cierto, que siguen sin estar resueltos y que pueden afectar, de nuevo, en el momento que se produzca una avenida de agua extraordinaria.

Los propios técnicos del Ayuntamiento de Zaragoza que han examinado el expediente y presentado alegaciones señalan que esta nueva urbanización industrial reducirá la capacidad natural de absorción del terreno y podría incrementar los caudales en episodios de lluvias intensas.

Pero además, consideramos más que cuestionable que no se haya contemplado la incidencia que la construcción y posterior funcionamiento vaya a tener sobre la ya sobrecargada autovía A-68 en el tramo de La Cartuja a Zaragoza. Esta instalación y otras anunciadas exigen definitivamente contemplar otro enlace desde La Cartuja con el Cuarto Cinturón para descongestionar el actual y único acceso y salida de Zaragoza. Hablamos de una Modificación Parcial Nº8 del PGOUZ, aprobada en 2007 y que contempla una vía alternativa de conexión de PTR y Empresarium con el 4º Cinturón.

Por otro lado, los altos niveles de consumo tanto de electricidad como de agua comprometen seriamente las posibilidades de desarrollo futuro de los polígonos industriales colindantes e incluso podría afectar a los futuros desarrollos urbanísticos de La Cartuja y a la construcción de viviendas, tal y como se indica en el propio informe emitido desde el área técnica del Ayuntamiento de Zaragoza.

Por todo ello desde La Cartuja Baja solicitamos información, a quien corresponda, sobre las afecciones que este Centro de Datos pueda ocasionar a La Cartuja y a su entorno, sobre los posibles riesgos por inundaciones, sobre el impacto ambiental y sobre los futuros desarrollos empresariales y de construcción de vivienda en nuestro barrio.